¿Era más fácil? – palabras cansadas

Pinto con acuarelas de nostalgia todas las incertidumbres pasadas y elijo creer que las preguntas eran más chicas, o las respuestas más fáciles de encontrar. No, no había un video tutorial para lidiar con no ser la persona que querrías haber sido, ni había té con leche que te sanara que tus amigas te miraran perplejas, por enésima vez, porque vos, ser incomprensible, te empecinabas en ser incomprensible. Pero había salidas, ¿no? Algo recuerdo de que hubiera salidas. Seguir leyendo “¿Era más fácil? – palabras cansadas”

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Mi amistad imaginaria con Albarracín

Como buena alumna argentina de primaria, sé desde chiquita que el Día del Animal es el 29 de abril. Con la naturalidad con que, en la niñez, las cosas simplemente son, desde siempre y porque sí. El agua hierve a 100 grados, el sol sale por el este y Buenos Aires es la capital. El 11 de mayo es el Día del Himno, el 18 el de la Escarapela, el 25, bueno, claro, la revolución, y por eso se come locro, igual que el 1°, que es el Día Internacional (¿qué onda el locro con eso?) del Trabajador (no, che, pero en serio, ¿qué onda el locro ahí?). En fin. Y después me cuestionan la argentinidad. La infancia -la mía, al menos- un mundo de certezas. Todo lo posterior, una revelación tras otra de que todo lo que existe ha sido construido y convenido socialmente, subjetivamente, controversialmente. El agua hierve a 100 grados dependiendo de la presión y además ¿qué escala vamos a usar?, el sol sale pero no sale porque éramos nosotros los que nos movíamos y mejor no digas eso que cae mal (eppur si muove), Buenos Aires y Buenos Ayres y unitarios y federales y sabías que quizás Rosario era capital pero no y además los caudillos y Rosas y cuando eras chica se llamaba Capital Federal pero ahora es Ciudad Autónoma y no, no sé qué implica ese cambio en la nomenclatura pero ya estoy agotada. El 29 de abril, entonces, el Día del Animal. Seguir leyendo “Mi amistad imaginaria con Albarracín”

Sí, comés comida vegana

¡Feliz 2019! Enero llegó a mí como un cachorrito entusiasta con ansias de ser amigo, y yo lo recibí con la fría mirada de una gata subida a la mesa del comedor. Enero me halló decidida a entregarme a la anarquía calendárica más acérrima, a no atender a ninguna celebración de medidas discretas del tiempo en unidades gregorianas. Enero no se ha ido todavía y ya me tienen acá, festejando el “Año del Vegano” porque, si no les gustan mis principios, tengo otros. Bonne année !

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3 consejos de mi madre para una vida menos complicada

Mi madre tiene un protocolo para todas las tareas, y también el (no tan) oculto deseo de que sus hijos los sigamos con la prolijidad que a ella la caracteriza. Durante años lo consideré la imposición de opiniones subjetivas, pero ahora que estoy más vieja (y un poquitín más sabia), me doy cuenta de que sus máximas tienen el fin de simplificar el trabajo y ahorrar en tiempo, esfuerzo y recursos. Seguir leyendo “3 consejos de mi madre para una vida menos complicada”

No obstante poco, mejor que nada

Una espiga de trigo se estira hacia el sol. Se eleva buscando la luz, crece y crece. Se dora y es cosechada. Un molino la tritura y la deja hecha una harina para crear fabulosas panificaciones. Del silo pasa a embolsarse. Todas las bolsas son plásticas. Es así por ley. Esas bolsas plásticas de harina llegarán a una panadería y luego en esa panadería se fabricará pan. ¿Vale algo el intento de evitar el consumo del envase individual de cada pan, si ya no se pudo evitar el primer embolsado plástico? Seguir leyendo “No obstante poco, mejor que nada”

No te va a pasar a vos

No te va a pasar a vos. Pasa, y le pasa a todo tipo de gente, pero a vos no. Vos sabés cuánto control es necesario y lo tenés todo. Agarrás las llaves, le asegurás al copiloto que nada puede salirse de tus manos, le indicás que relaje. “Relajá”.

Sí, tomaste, pero casi nada. Manejás igual que alguien que no probó el alcohol en su vida. Manejás incluso mejor que mucha de la gente que no probó el alcohol en su vida. No, ese mirar el celular no cuenta, porque fue un instante, porque el resto de los autos iba lento, porque recién estaba pasando el semáforo a verde. No te va a pasar a vos. Seguir leyendo “No te va a pasar a vos”

Bicillorona

DrawingMuchas blogueras escriben con el “corazón abierto”, pero, ¿cuántas con el cráneo abierto? ¿Casi ninguna, porque a esa escritura no quiere leerla nadie? Suena altamente posible. Como quiero unirme al equipo de los que escapan los cargos de traición por hacer avisos, aprovecho para anticipar que lo que se viene puede ser duro de leer e incluso muy desagradable. No quiero dañar a nadie ni llevarlos a feos rincones de sus recuerdos. El momento para irse es… ¡YA! Seguir leyendo “Bicillorona”

3 errores de principiante con los que torturé a mis plantas

Cada vez que alguien me elogia diciéndome que tengo “mano verde”, me agarra un mini ataque de síndrome del impostor. Sí, me he vuelto capaz de hacer felices a mis plantas, pero no por ningún talento innato: leí muchos libros, hice talleres sobre el tema, y aprendí de mis traspiés (que fueron varios). Seguir leyendo “3 errores de principiante con los que torturé a mis plantas”